Breve introducción a la alfombra persa y oriental

Superioridad persa

Se incluyen en la denominación de alfombras orientales todas las anudadas a mano cuya confección tiene lugar en un vasto territorio que se extiende desde Asia Menor a la India y China, pasando por el Cáucaso, Persia, Uzbekistaán, Turkmenistán, Afganistán, Pakistán y Belutchistán.

De todos estos países cabe destacar la superioridad de Persia no solo por su producción más elevada, sino también por una mejor calidad y un prestigio innegable.

Origen remoto de la alfombra anudada

Su origen se remonta a épocas muy remotas, sin que exista unanimidad entre los especialistas sobre la fecha exacta en que comenzaron a ser confeccionadas, si bien hasta hace algunos años se admitía comúnmente su aparición hacia los siglos VII y VIII.

Popularización de la alfombra persa

No obstante, la fabricación de la alfombra oriental no se populariza hasta finales del siglo XII, época en que se extiende por todo Asia, si bien con características peculiares a cada región e incluso a cada pueblo.

A partir de entonces, la alfombra se convirtió en elemento indispensable. Cubría suelos y paredes, y tapaba la entrada de las tiendas nómadas protegiéndolas del frió y de la humedad.

Arte y lujo orientales

Para los ojos de los occidentales, estas obras de arte significan un objeto de lujo, creado para deleite de nuestra vista, y un motivo de decoración y prestigio.

Sin embargo, en una alfombra oriental hay algo más: un sistema de expresión empleado por artesanos anónimos, casi siempre analfabetos; un mensaje espiritual que nos relata la historia de la existencia de un pueblo, con sus privaciones, sus alegrías, su religiosidad profunda y también sus supersticiones; un trabajo duro y meticuloso, siguiendo una tradición secular de varias generaciones; y sobre todo, la fantasía inagotable de una comunidad, plasmada en una espléndida armonía.

El comercio de la alfombra persa y oriental

En el siglo XV, Europa comienza a importar alfombras orientales en pequeñas cantidades. Sus compradores sonpríncipes, artistas y grandes mercaderes, y podemos verlas en los cuadros de los pintores italianos y flamencos de la época.

Pero fue en los siglos XVI y XVII, en que el comercio de la alfombra de Oriente alcanza en Europa un gran apogeo, cuando su fabricación adquiere un extraordinario desarrollo, rivalizando entre sí los artesanos para lograr los ejemplares de más bello diseño y depurada calidad.

De esta época son la mayor parte de las alfombras que podemos admirar hoy día en los museos, tales como la cacería de Viena o la Ardebil del Museo Victoria y Albert de Londres.

Un mundo de alfombras

Bazar Persa

Existe un gran número de factores que intervienen en la catalogación y subsiguiente valoración de una alfombra, tales como cantidad y tipos de nudos, materiales empleados, calidad de sus colores, antigüedad, diseño, tamaño, etc., cuya sola enumeración y descripción llenaría un buen número de páginas.

Etimología de las alfombras anudadas a mano

Las alfombras reciben en principio su denominación según su diseño, que siempre corresponde al nombre de la población donde fue creado. Entre los diseños que se pueden considerar como clásicos se encuentran los de Isfahan, Nain, Kashan, Tabriz, Ghom, Hamadan, Ardebil, Sarough, Kerman y Shiraz en Persia; Kazak, Chirvan, Derbent y Kouba en el Cáucaso; Guiordes, Ladik, Saf, Smirna y Ouchak en Asia Menor; y Yamoud, Boukara, Hadchlou, Afghan y Samarkand en Asia Central.

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