A las alfombras se las puede pasar la aspiradora desde el primer día. La frecuencia será la que se tenga por costumbre. Al ser alfombras anudadas a mano, el polvo no consigue atravesar el nudo, por lo que este solo acto de pasar la aspiradora mantendrá la alfombra limpia. Cuanto más tupido y pequeño sea el nudo, mejor limpieza tendrá la alfombra. Para una limpieza más a fondo, cosa que sucederá con el paso de los años, hay que lavarlas con agua y un jabón neutro o especial para lana. El procedimiento es humedecer un paño o un cepillo en la solución jabonosa y sin empapar la alfombra, frotar bien la misma. Para terminar pasaremos un paño seco para eliminar el exceso de humedad y procuramos que el último pase siempre sea a favor de pelo, para que la alfombra quede bien peinada. En caso contrario hará sombras y efectos de claro-oscuro no deseados.Nunca hay que sacudir las alfombras ni limpiarlas con Amoniaco. Al sacudir se pueden deshacer los nudos, y al lavarla con amoniaco, aceleraremos el deterioro de los tintes naturales.

Le invitamos también a que conozca nuestro servicio de limpieza con recogida a domicilio.

Pronto Pago

Se aplicará un descuento del 5% sobre el total de las alfombras, siempre que dicho pago se efectué dentro de las fechas señaladas.

Pago Aplazado

Se podrá pagar hasta en 12 meses sin ningún tipo de Interés. Lo hacemos a través de la BBK (Bilbao Bizkaia Kutxa) y corremos con todos los gastos excepto una pequeña comisión de apertura que le cargará la propia BBK con el primer recibo.

Nuestros precios no están calculados para poder ofrecer grandes cantidades de descuento. Hablamos de productos muchas veces de elevados precios sobre los que una pequeña variación del porcentaje significa una cantidad importante de dinero y no pensamos que sea serio el andar jugando con descuentos imposibles.

Piense usted que lo importante no es la cantidad de descuento que se pueda ofrecer, sino la satisfacción personal y el precio final.

Nada es más facil que ofrecer grandes descuentos, pero lo que realmente importa es el precio final. Y en eso estamos seguros que no tenemos rival.

Es muy frecuente sobre todo en calidades más rústicas. Los flecos de la alfombra no son un añadido posterior a la misma, sino que forman parte de la misma alfombra. En concreto es la urdimbre de la alfombra.

Cuando una alfombra no presenta flecos por uno de los lados, es porque se trata del principio de la misma, y el fabricante puede haber decidido dejar esta parte trenzada, para dar más consistencia a todo el conjunto durante la elaboración de la misma.

No debe ser considerado como un fallo en el proceso de elaboración, sino como una muestra de la autenticidad de la pieza.

A veces, dentro de una misma alfombra, nos encontramos con cambios de color, que pueden hacer pensar que se trata de zonas desteñidas. Nada más lejos de la realidad. Este efecto se conoce con el nombre deabrash y no es otra cosa que el uso de distintas lanas para elaborar la misma alfombra.

Por las características de la propia lana, no todas absorben los tintes de la misma forma, por lo que se da el caso que unas quedan de un color y otras con ligeras variaciones, produciéndose un efecto de ‘bandeado’ en los colores, que crean este efecto.

Lejos de considerarse un defecto en los tintes de la alfombra, es más bien una forma de reconocer la autenticidad de una auténtica alfombra elaborada a mano, hasta el punto que incluso las alfombras confeccionadas a máquina tratan de imitar este efecto abrash.

No hay que perder de vista que nos referimos siempre a alfombras manufacturadas, y por tanto, no pueden alcanzar la precisión de las alfombras mecanizadas, salvo quizá, en calidades muy altas.

En tiras de pasillo, es muy frecuente ver que la alfombra puede tener un pequeño giro hacia uno u otro lado, motivado por el propio hecho de estar confeccionada en telares muchas veces antiquísimos, donde la escuadra no es perfecta y a esto hay que añadir que a medida que se va confeccionando la pieza, se va enrollando la parte que ya está confeccionada sobre sí misma, con lo que también se pierde la perspectiva de lo ya realizado.

Existen dos factores que aumentan la posibilidad de que la alfombra esté más o menos torcida. La longitud y la calidad. A mayor longitud, es más fácil que presente irregularidades, lo mismo que a menor calidad.

En algunas alfombras, sobre todo en las de origen pakistaní, puede pasar que al limpiarlas con la aspiradora salgan unos pelos de punta en la alfombra.

Para entender el por qué de este fenómeno, hay que explicar una parte de la elaboración de estas alfombras. En concreto del momento en que se va a proceder a ‘pelar’ la alfombra hasta su grosor final.

En primer lugar hay que peinar la alfombra a contrapelo para levantar todos los hilos y proceder a su corte, pero se da el caso de que al hacerlo en un momento en que la alfombra está todavía húmeda, algunos pelos quedan aprisionados entre los demás y no son debidamente cortados.

Una vez cortada y secada la alfombra, estos hilos ‘tumbados’ quedan así hasta el momento de pasar la aspiradora, momento en el que salen a la superficie y por ser más largos que sus vecinos, destacan sobre la alfombra. No es un defecto y la solución es bien sencilla. Se trata de cortarlos con una tijera a la misma altura que los demás hilos.

En contra de la opinión generalizada, una alfombra tiene más calidad cuanto más delgada sea. El por qué es bien sencillo. Cuantos más nudos por metro cuadrado tenga una alfombra, a parte de permitir unos dibujos y trazos más elaborados, permite rebajar el pelo hasta casi el ras de la urdimbre, sin que se llegue a ver la misma, porque el nudo está mucho más tupido.

Si la alfombra fuera de nudo más gordo y se pelara tanto, quedarían a la vista las antiestéticas tramas y urdimbres de la alfombra, por eso son más gruesas.

Y como ya es sabido, contra más grueso es el nudo, menos cantidad de nudos por metro cuadrado y por tanto, menos trabajo y menos precio.

Lo habitual es colocar antideslizante. Se trata de una especie de fieltro con un suave adhesivo, que se coloca entre el suelo y la alfombra. Se puede lavar en la lavadora y no deja restos en la madera. Se puede incluso usar en suelos con calefacción radiante, porque no deja ningún tipo de marca. Es muy efectivo sobre madera, parqué, terrazo o cualquier superficie lisa. No confundir con la típica rejilla de venta en ferreterías de una calidad muy inferior.

Se puede lavar en lavadora con agua caliente a 40ºC aunque es un producto con una vida útil finita, que durará más, cuanto menos se mueva. En cualquier caso es necesario sustituirlo cada cierto tiempo, según veamos que su estado así lo va pidiendo.

Lo único que no podemos garantizar es la sujeción sobre moqueta, pero seguimos buscando un producto que cumpla con todos los requisitos.

Este es un efecto común en todas las alfombras hechas a mano, aunque se nota más en unos tipos de alfombras que en otras. Sobre en todo en las que más brillo tienen.

Este fenómeno viene motivado por el peinado que se hace al confeccionar la alfombra y depende del lado del que se miren.

A contra pelo se ven más oscuras y a favor de pelo más claras.

Si tiene dudas, mire la posición en la que se encuentra la etiqueta de Massarrat. Siempre la ponemos de manera que mirando por el lado donde se encuentra la etiqueta, se vea el lado oscuro.

Es importante colocarlas todas en el mismo sentido, sobre todo cuando se trata de pasillos, para que presenten un color homogéneo.

Antes de nada, las alfombras con posibilidad de cambio son las de origen iraní o persa. Cualquier otro origen se acogerá a la normativa sobre garantías establecidas para artículos de consumo y se efectuará en caso de fallo o defecto de fabricación.

Si el estado de conservación de la alfombra es el adecuado, se valorará en función del precio que se pagó por ella y del precio de mercado, descontándose una cantidad en concepto de limpieza y acondicionamiento de la alfombra. Si el estado de la alfombra hace que resulte más caro su acondicionamiento que el valor de la misma, no se hará cambio ninguno.

Recordar que los cambios se efectuarán alfombra por alfombra y siempre que haya una diferencia a favor de Massarrat.

Tradicionalmente, la alfombra persa siempre ha tenido mercado de segunda mano, y en Irán se llega a usar como dinero en mano.

Simplemente lo que hacemos es extender esta garantía que las alfombras tienen en Irán a nuestros clientes.

Esto no es extensible al resto de alfombras, ya que en el resto de países que fabrican alfombras, no se les da este valor.

Sí, claro. Se valora su estado de conservación y se les pone un precio de venta adecuado a sus características.

Siempre las mandamos a limpiar y acondicionar. Este coste corre por cuenta del cliente en el momento de efectuar el cambio.

Sólamente los especialistas deberían de limpiar este tipo de alfombras. Lamentablemente, no abundan y el propietario tiene que mandar las alfombras a otros sitios para que sean limpiadas, lo que implica unos gastos de transporte. Se recomienda este tipo de limpieza para primeras calidades de alfombras, alfombras antiguas ….

Para otras alfombras se puede recurrir a tintorerías de confianza donde nos GARANTICEN el correcto lavado de la alfombra. A la hora de solicitar presupuesto hay que indicar claramente que se trata de una alfombra hecha a mano, y que tienen que peinar la alfombra a favor de pelo para que éste no quede revuelto.

Para evitar problemas con alfombras persas y orientales, puede usar nuestro servicio de limpieza, donde garantizamos el correcto trato de sus alfombras.

Es un insecto que siempre ha estado presente en la vida cotidiana. Hay que tener especial cuidado en temporadas de mucho calor.

En primer lugar, hay que distinguir la polilla de la madera, de la de la lana. La polilla de madera sólo come madera y para nada afecta a las alfombras ni demás elementos de lana o textiles.

La polilla de la lana, es un insecto que en su estado larvario, devora grandes cantidades de lana hasta que se convierte en la mariposa que es la que suele habitualmente delatar su presencia.

Para este momento ya habrán sucedido varias cosas. Que la alfombra estará ‘comida’ por algún lado y que la mariposa habrá depositado nuevos huevos en la alfombra. A la mariposa se la puede eliminar con algún insecticida apropiado, pero para eliminar los huevos de polilla hay que usar otro procedimiento.

Se puede llevar a alguna tintorería de confianza donde la darán un tratamiento apropiado, o se puede hacer una limpieza casera. Se trataría de limpiarla a conciencia con la aspiradora, poniendo especial hincapié en las zonas donde aparecen los agujeros, así como en las zonas más escondidas (debajo de mesas, sofás, muebles….) para dar a continuación un producto antipolilla.

No hay que perder de vista que de lo que se trata es de eliminar los huevos de la polilla, y deberemos de asegurarnos de que el producto que usemos cumpla con este requisito. Por lo general, suelen ser productos con algún grado de toxicidad y hay que asegurarse de seguir las indicaciones al pie de la letra.

Por último, no dude en ponerse en contacto con nosotros para solucionar cualquier duda que pueda tener.

Con agua, jabón y un cepillo. Hay que procurar no empapar los flecos, ya que por el efecto de capilaridad, el agua puede penetrar dentro de la alfombra y en algunos casos, sobre todo si el agua es excesiva, llegar a arrugar la misma alfombra.

Una forma muy cómoda de limpiarlos es apoyar la alfombra en el borde de la bañera y proceder a pasar el cepillo. Si no es posible, se pueden colocar unos plásticos en el suelo, y sobre ellos los flecos para limpiarlos.

En contra de la opinión mayoritaria, ese cuero no es para que no patinen las alfombras.

Su función principal consiste en evitar que los bordes de las alfombras se vuelvan hacia dentro y cojan vicios cuando se encuentran en los montones.

Una vez colocada la alfombra sobre el suelo, éste cuero pierde todo su sentido, pudiéndose optar por mantenerlo o quitarlo.

Posiblemente, esta sea la cuestión que más sorprende a nuestros clientes, derivada de una larga tradición en alfombra mecánica donde todas las piezas salen del mismo rollo.

Aunque quisiéramos (que no es el caso), sería imposible por el propio concepto de alfombra manufacturada. Como norma general, NO HAY DOS ALFOMBRAS IGUALES,  y se puede ver una alfombra que nos guste mucho en un tamaño dado, y no existir otra igual ni parecida en el tamaño que necesitamos. Hay algunas excepciones en piezas pequeñas, como las de pie de cama, pero tampoco aquí son la norma.

A efectos decorativos, no tiene ninguna importancia, ya que las alfombras distintas sirven para diferenciar ambientes y la sabia combinación de colores y tamaños ayuda a crear sensaciones de volumen distintas a las reales.

A la hora de combinar dos alfombras cercanas,  se puede buscar el contraste o la continuidad, solo hay que procurar que sean alfombras que no se maten entre sí, y que los colores de una no resalten sobre los de la otra.

También se procurará mantener una continuidad entre las calidades, evitando combinar, por ejemplo, alfombras rusticas con primeras categorías de alfombras.

Por supuesto, todo lo que aquí le indicamos son solo una serie de recomendaciones generales, pero hay que tener en cuenta que cada caso es un mundo y los gustos propios también influyen a la hora de combinar colores y decorar en general.

Nuestra recomendación final es que pase por nuestro comercio, donde le podremos asesorar y llevar a probar directamente a su casa las alfombras para verlas en su ambiente. Sin compromiso.

La toma de medidas es el primer paso para la adquisición de una alfombra, y aunque no hay que ser extremadamente preciso, estas son una serie de recomendaciones a seguir.

Tomar las medidas como si se fuera a colocar una moqueta. Hay que coger los tamaños máximos de la superficie a alfombrar, para poder buscar luego alguna medida de entre las existentes que permita ver la suficiente madera para no ahogar el espacio.

Si se van a diferenciar ambientes dentro de una misma habitación, coger las medidas de cada ambiente por separado. Por ejemplo, en un salón-comedor, habría que coger las medidas de la zona de estar por un lado y las de comedor por otro.

ZONA DE ESTAR:

Coger el largo de los sofás, y el espacio que delimitan estos, así como la distancia desde los sofás hasta la pared o mueble que tengan enfrente.

ZONA DE COMEDOR:

Teniendo en cuenta que se recomienda dejar un espacio de 50 CMS, para poder utilizar las sillas con comodidad, el tamaño a tomar sería, el de la mesa de comedor, y comprobar después que entran estos 50 CMS a cada lado de la mesa. Por ejemplo, si tenemos una mesa de 150×90, deberíamos comprobar si entra en el hueco una alfombra de al menos 250×190, y si no fuera así, cual es el tamaño máximo que podríamos poner.

ENTRADA Y PASILLOS:

Lo ideal es hacer un pequeño croquis y coger los topes, es decir de punta a punta, tanto a lo largo como a lo ancho. En el caso de la entrada, deberemos dibujar también cualquier mueble que haya y coger sus medidas.

Es muy recomendable hacer siempre un croquis o plano sobre el que tomar las medidas. 

No hay que ser extremadamente preciso, y basta con un pequeño croquis a mano alzada donde figuren las paredes y los elementos decorativos más importantes con sus tamaños (sofás, mesas de comedor, mesas de centro…)

Por supuesto. De hecho es una cosa en la que siempre insistimos.

Es muy interesante el poder verlas puestas en su sitio, con distintas luces, (natural/artificial) y acostumbrar la vista a los nuevos coloridos. Tenga en cuenta que una alfombra es una adquisición que nos va a acompañar durante largo tiempo y no es una cosa que se pueda decidir en minutos. Tómese su tiempo.

Se pueden llevar un máximo de tres alfombras para cada sitio, y lo ideal es llevar estilos lo más diferente posibles, para ver los distintos efectos.

Nosotros mismos nos encargamos de llevarlas a su domicilio, las podemos probar con Ud. y asesorarle sobre la mejor combinación y lo más importante, sin ningún coste ni compromiso para Ud.

Al entregar las alfombras, se firma una nota de entrega, donde aparece el plazo máximo de prueba.

De todas formas, son fechas orientativas y en principio no pasamos a recoger las alfombras hasta que nos llame para decirnos que ya ha elegido.

En caso de que no le convenza ninguna y quiera ver alguna alfombra más, puede pasar a elegir alguna otra y según le llevamos las nuevas, le retiramos la que ya tenia probando.

Recordar que es un servicio que se ofrece sin ningún coste ni compromiso para Ud.

En absoluto. Hasta que usted no decida qué alfombras son las que quiere, no hay que hacer ningún desembolso.

Usted confía en nosotros para poner su auténtica alfombra oriental y nosotros confiamos en usted.

Escoja, pruebe y si no le gusta recogemos todo. Sin compromiso. Sin adelantar ni un euro. Sin trucos.

Sin ninguna duda. Todas nuestras alfombras están elaboradas a mano.

Se puede comprobar fácilmente tirando de uno de los hilos que forman la alfombra. Si la alfombra es mecánica saldrá una hebra en forma de “V”, porque no se hace nudo y si es manual, no saldrá absolutamente nada o como mucho una lana retorcida donde antes había un nudo.

En nuestra tienda solo encontrará a la venta autenticas alfombras orientales anudadas a mano. Además con cada factura va detallado un certificado de autenticidad de la alfombra.

Difícil cuestión a la que trataremos de dar respuesta.

Podemos decir que en Irán, al igual que en muchos países, la educación es obligatoria y las familias tienen obligación de enviar a sus niños al colegio, bajo pena de fuertes sanciones.

Por otra parte, muchas alfombras, sobre todo rústicas. se fabrican en el ámbito familiar y de puertas para adentro es dificil imaginar lo que sucederá aunque queda muy lejos la imagen de explotación infantil en líneas de montaje o en condiciones infrahumanas.

En cualquier caso, Alfombras Orientales Massarrat es una gran defensora de los derechos de la infancia y como muestra, este reconocimiento con el que UNICEF nos premió en el año 2006, o este otro con el que lo hizo en 2005.

NO.  Esto que suena tan categórico tiene un motivo. Ante el auge de negocios que abren para cerrar al poco tiempo ofertando grandes descuentos, o las subastas en hoteles donde se ejerce una competencia desleal a precios nada baratos y sin ningún tipo de servicio post-venta, se llega a la rápida conclusión de que este es un negocio en el que el cliente no siempre entiende lo que está comprando y no tiene referencias para valorar si una determinada alfombra es cara o barata. Sobre todo teniendo en cuenta que alfombras aparentemente iguales, no tienen nada que ver por calidad de lanas, nudos, acabados….y eso dificulta el poder comparar los precios.

Por ese motivo, en Massarrat decidimos desde su fundación, que lo mejor sería enseñar a nuestros clientes el mundo de la alfombra manual, en lugar de solamente vender el producto. Llegados al punto en que podemos hablar de que en precios realmente altos por una alfombra, una variación de un 5% en los descuentos, estamos hablando de cantidades importantes.

Por eso en Massarrat los precios están ajustados al máximo para poder ofrecer el mejor servicio al menor coste. Puede comprar alfombras en cualquier época del año con la seguridad de que unos meses después no verá un cartel de rebajas que le haga sentirse engañado. O dicho de otra forma en Massarrat estamos de rebajas todo el año. Sabemos que tenemos los mejores precios, incluso antes de ofrecer ningun descuento, y le invitamos a comprobarlo.

Dicho todo lo anterior, no quiere decir que en momentos puntuales, como celebraciones de aniversarios o renovación de stocks, se pueda hacer algún tipo de liquidación o depromoción de algún tipo concreto de alfombras, por lo que resulta muy conveniente estar suscrito a alguna de nuestras redes sociales, donde se informa puntualmente de cualquiera de estas circunstancias.

Por tanto, quisera animarle a que nos siga, bien en Twitter o bien en Facebook.

La mayoría de alfombras son de trama y urdimbre de algodón, lo que significa flecos blancos.

Hay otras piezas que tienes la trama y urdimbre de lana, y esto significa flecos más oscuros.

Tanto unos como otros, además, pueden ser teñidos en origen con hojas de té húmedas, posos de café o cualquier otro producto natural y esto produce diferentes tonalidades para los flecos.

No se pueden quitar puesto que forman parte de la propia estructura de la alfombra. Se pueden esconder bajo la alfombra o cortarlos muy cortitos.

A veces los flecos vienen trenzados por uno o ambos  lados de la alfombra y solo en ese caso se podría llegar a sacar fleco, pero este sería del mismo tamaño que la parte trenzada. Si lo que se desea es poner flecos nuevos, se pueden coser por encima de la alfombra, bien a máquina o bien a mano, y si es una alfombra especialmente buena, se puede proceder al injertado de flecos, que es una técnica tan complicada y costosa como espectacular.